Después del vestido, el velo es uno de los aspectos que le dan a una mujer la apariencia de novia. Históricamente se usaba bien para que el novio no viera a su futura mujer hasta dar el “si quiero” y además protegía a la novia de los malos espíritus. Hoy en día se considera una pieza más del vestido de la novia, por lo tanto puedes escoger el que más te guste de todos. No olvides, que el velo es un complemento y como tal le dará uno u otro estilo al vestido. Para elegir el velo necesitas tener claro el vestido que llevarás, así como la forma de tu cara, la forma de tu cuerpo, el peinado y hasta el lugar donde será la celebración.
¿Necesito realmente llevar velo?
Primero de todo debes decidir si quieres llevar velo o no. Queremos que sea una decisión puramente personal. También hay novias románticas que les encanta que el novio levante el velo para besarlas.
Por todo ello, recuerda que los velos son muy tradicionales. Se usan sobre todo en las bodas en iglesias, más que en las ceremonias civiles.
Elije tu vestido
Elije primero el vestido y luego decide si llevas velo, nunca al revés. El vestido es el protagonista y el velo debe complementarlo. Además, por lógica es más difícil encontrar un vestido que pegue con un velo que no un velo que pegue con un vestido. Así que no mires velos (no sea que te encapriches con alguno) hasta que no tengas claro el vestido que llevarás.
Analiza el vestido
¿Tienes el pecho del vestido con adornos? ¿O quieres mostrar otro detalle como un cinturón brocado? Entonces el velo debe terminar antes de lo que quieras mostrar, o bien elegir un velo largo sin muchos detalles, delicado, que deje ver esos detalles.
Color del velo
El color debe ser el adecuado para que vaya con tu vestido de novia. Pueden ser blanco, marfil, rosa pálido, beige, dorado claro… Elige también el acabado, brillo o mate. Como esta elección la harás junto a tu modista, no creemos que tengas problemas en seleccionar el color adecuado. Y si el velo lo compras en otro lugar diferente, lleva una muestra de la tela de tu vestido para que te ayuden a elegir.
Acabados del velo
Independientemente del tipo de vestido, puedes añadir detalles extra como bordados, pequeñas perlas, y piedras brillantes como los cristales de Swaroski. También puedes rematar el borde de forma sencilla con una cinta más o menos gruesa, en el mismo color que el vestido. Si optas por esta opción nunca elijas el velo de largo hasta los dedos, ya que crearía una línea horizontal como si te partiera en dos.
Respecto a la tela del velo, lo más común es el tul, pero también se llevan con encajes, en seda, satén …
Forma del rostro
El velo enmarca el rostro por lo que es fundamental elegirlo en función de la forma de la cara.
Forma del cuerpo
El velo te puede ayudar a corregir las proporciones de tu cuerpo.
El peinado
La elección del peinado también te va a determinar el tipo de velo y/o tocado que puedes llevar.
Puedes enganchar el velo con una peineta, con alfileres, con horquillas… puedes combinarlos con una tiara o con una diadema de brillantes, o con un broche con incrustaciones. Te sugerimos comprar el velo con tiempo antes de la boda, así podrás elegir bien los accesorios adecuados. En las pruebas de la peluquería te los pueden poner y así te vas viendo.
Si te vas a quitar el velo después de la ceremonia, utiliza un accesorio bonito para que lo luzcas en lo que resta del día.
Lugar de la celebración
Otro detalle importante a tener en cuenta es la brisa marina si te casas en la playa. Imagínate un velo largo… es muy difícil de controlar. Piensa también si hace calor y humedad, no será muy agradable llevar capas extra que te aporten calor.
Velo vintage
Aunque te dijimos que eligieras el vestido antes que el velo, tenemos una excepción.
Si tienes un velo de tu madre o abuela que te encanta, no lo dudes. Llévalo a la modista que te confecciona el vestido y ella reajustará el estilo del velo respecto a tu vestido. Los adornos, el color y hasta la longitud se pueden modificar. Además cumplirás la máxima de “algo viejo” y “algo prestado”.
Y un detalle en el que nadie piensa y nos parece importante es si quieres que tu velo lo usen la próxima generación (tus hijas o nietas). Pregunta en la tienda como conservarlo. Aunque sea caro o engorroso, hazlo, porque una pieza vintage en las generaciones futuras será de gran valor no solo por la pieza en sí, sino por lo que significa para la familia.