Hoy nos transportamos a la boda de Genoveva y Joshua. ¡Os va a encantar! Un romance de oficina que se convirtió en una bonita historia de amor.

 

La historia

La historia de Genoveva y Joshua empezó como empiezan muchas, en el trabajo. ¡Esas cosas pasan! Nos vemos todos los días con nuestros compañeros y, en ocasiones, pasamos más tiempo con ellos que con cualquier otra persona. Genoveva y Joshua, ambos contables, se conocieron en el trabajo, en una de las pausas que hacían para tomar el té de la mañana. Además, estaban en el mismo grupo de trabajo y se sentaban el uno frente al otro. Ambos sintieron una conexión instantánea cuando se vieron por primera vez, y poco a poco se fueron enamorando el uno del otro…

 

¿Cómo se lo propuso?

Joshua, sin que Genoveva se imaginara nada de nada, organizó un picnic en una bodega. Él siempre estaba organizando planes de este tipo, por lo que nada hacía pensar a Genoveva que ese iba a ser el día del “sí, quiero“. Llegaron temprano, a eso de las 12 de la mañana, así que todavía no había nadie allí, y organizaron su picnic en un lugar apartado. Era un sitio muy agradable, cerquita del agua. Organizaron el picnic y…, justo antes de empezar a almorzar, Joshua sacó la caja del anillo del bolsillo de su chaqueta y se lo propuso. Fue mucho mejor de lo que se lo podrían haber imaginado nunca, pero fue una pena de picnic, porque los nervios les quitaron el hambre, ¡los estómagos estaban llenos de emoción!

¡Nos encanta este momento! ¿A vosotros no?

En un principio, pensaron en casarse en septiembre de 2020, pero finalmente, el sitio en el que querían celebrar su boda les dio fecha para finales de 2019, así que, ¿por qué no? Fueron sólo 9 meses de preparativos, pero no les resultó difícil planificarlo todo en ese plazo, y así pudieron mantener la emoción de la propuesta hasta el gran día.

 

El presupuesto de la boda

Ambos son contables, por lo que el presupuesto de su boda estaba más que controlado. En lo único que decidieron salirse del presupuesto fue en el fotógrafo, ¡lo tenían claro!, es una de las partes más importantes del día de la boda, ¡es lo que vas a recordar el resto de tu vida! Definitivamente, ¡vale la pena derrochar en ello! Y, decidido por los dos, en una furgoneta Kombi fotomatón, ¡qué bueno! Ambos adoran los fotomatones, y así tenía que ser… Pensaron que valdría la pena, ya que sus invitados podrían disfrutarla y guardar más recuerdos de ese día tan especial.

¡A todos les encantó!

 

El vestido de novia

Genoveva no quería gastar demasiado en el vestido de novia, así que lo buscó dentro de la amplia gama de vestidos a precios razonables de Luv Bridal, que tiene vestidos de Madi Lane, cuyos diseños son impresionantes. Buscaba algo diferente, por lo que eligió un vestido único, holgado, cómodo y con mucho encaje.

El lugar de la celebración

Siempre imaginaron una boda en exterior, pero tan pronto como Joshua y Genoveva entraron en la capilla del viñedo de Immerse, cambiaron de idea. Era todo tan mágico allí, que en realidad no supieron qué decir, ¡se quedaron sin palabras!

¿Cómo lo descubrieron?

Genoveva había llevado a Joshua a Immerse por su cumpleaños, en enero (2 meses antes de la propuesta). Allí, mientras estaban almorzando, el personal estaba preparando una boda y no podían dejar de mirar, ¡era precioso!. La comida y el vino también fueron increíbles, algo que realmente también era importante para ellos. En ese momento, Genoveva ya preguntó por el funcionamiento de las bodas en el lugar, pero dos meses después, cuando Joshua le pidió la mano, tuvieron que volver para preguntar más detalladamente sobre precios y fechas.

Fueron a otros tres lugares en Yarra Valley, Australia, pero ninguno de ellos los capturó como lo había hecho Immerse.

El único inconveniente era que ya no había fechas disponibles, sólo quedaba disponibilidad para celebrar su boda un jueves. Tuvieron muchas dudas, lo hablaron una y otra vez, pero al final decidieron hacerlo.

 

La ceremonia

Los novios contaron con una grandísima ayuda, la de su wedding planner, Danielle. Personalizaron toda la ceremonia con ella y consiguieron darle muchos toques especiales al gran día. Entre otros:

– Pidieron a los padres su bendición y les hicieron prometer, delante de todos lo invitados, que cuidarían de sus futuros nietos sin compromiso, y que les dejarían hacer uso ilimitado de la casa de la playa, ¡qué simpáticos!

– Hubo dos lecturas: una de la amiga de Genoveva y otra de su hermana (que también era dama de honor). El primero fue corto y dulce y, el segundo, dulce pero divertido. El de su hermana se titulaba “el amor no es hermoso” y se trataba del significado de casarse, es decir, de tener que ver a alguien en sus mejores momentos, pero también en sus peores momentos, … Fue tan real, ¡que encantó!

– También escribieron juntos sus “preguntas”. No querían que fueran las típicas preguntas: “en las buenas y en las malas”, “hasta que la muerte nos separe”, … Querían que fuera algo que realmente significara algo para ellos.

– Ambos escribieron sus propios votos personalizados, desde el corazón, que se mantuvieron en secreto para el otro hasta el momento de leerlos. Sin duda, fue la parte más especial: no todos los días puedes decirle a alguien cuánto los amas frente a todos los que amas.

¡Todo fue exactamente tal y cómo lo querían ellos!

 

Las flores y la decoración

Había flores y ramos por todas partes. Eligieron sólo flores en tonos verdes y blancos, con un toque de naranja, que colocaron en cajas cuadradas de madera en cada mesa y en la parte frontal de la mesa nupcial. Las mesas, además de las cajas de flores, estaban vestidas con manteles grises y servilletas blancas, y decoradas con velas. Eligieron marca sitios personalizados de papel, redondos, con los nombres de cada uno de los invitados y, junto a ellos, tapones de corchos con los nombres y la fecha del gran día y un “gracias”, como regalo para los invitados

En la capilla había rosas, dalias y hortensias blancas, con hojas de olivo y eucalipto, y un toque de hojas plateadas. 

En el ramo de novia, además de las rosas, incluyeron lisianthus blanco y mattricaria (flor de la camomila),  azahar de china, hojas olivo y, al igual que en la capilla, un toque plateado. 

 

La tarta nupcial

La tarta era realmente preciosa. Sin embargo, la mejor parte del pastel fue comerlo: ¡no solo se veía precioso, sino que también era delicioso! El nivel inferior era un diseño de mármol, con sabor a chocolate, y el segundo, blanco liso, con sabor a fresa y queso crema, con flores color crema y un topper con “Mr & MrsSquillace”. 

 

¡Fué un día perfecto!

 

Esta es la historia de la boda de Genoveva y Joshua… Y vosotros, ¿estáis ya escribiendo la vuestra?

 

@SophiaRussell

 

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