Nos encanta presentaros hoy esta preciosa boda campestre real, celebrada el invierno pasado, la de Tatiana y Taylor.

Esta historia de amor comienza en la ciudad natal de Tatiana y Taylor, Basalt, a las afueras de Aspen, donde ambos se conocieron.

A la pareja le encanta hacer viajes por carretera, y un día, Taylor, planeó un viaje a los acantilados Vermilion, al norte de Arizona, con la intención de proponerle a Tatiana matrimonio. Pasaron por San Rafael, en Utah, a través de Escalante, hasta el precioso Lago Powell, luego por Sedona para, por último, llegar Vermilion, concretamente en un área llamada “White Pocket”. Sin duda, Taylor encontró el lugar perfecto. Habían estado caminando durante aproximadamente una hora cuando, con la excusa de hacer una foto de los dos con su cachorro Bodie, colocaron el trípode listo para hacer una foto perfecta de los tres. De repente, Taylor tropezó y cayó al suelo. Tatiana pensó que se había resbalado, por lo que se arrodilló con él para ayudarlo. Él la agarró de las manos, temblando un poco, lo cual Tatiana pensó que era inusual. Le tomó un tiempo darse cuenta de lo que estaba sucediendo, pero ese fue el precioso momento en que se comprometieron, en uno de los lugares más memorables e impresionantes.

EL VESTIDO

Para su vestido, Tatiana ya tenía a la diseñadora Sareh Nouri en mente desde casi antes de comprometerse. Quería elegir un vestido que no la distrajera ni a ella ni a su boda, es decir, quería usar ella al vestido, no que el vestido la usara ella, algo en lo que probablemente no pensamos la mayoría. Con esta idea, y el vestido “Mercer”, un vestido simplemente elegante, la decisión estaba tomada. Simple pero impresionante. Además, Tayor es arquitecto y tiene un gusto muy limpio y minimalista, así que eso también estuvo en su mente todo el tiempo a la hora de la búsqueda del vestido perfecto. Se había probado muchas cosas, desde encajes por todas partes, hasta abalorios, y nada parecía correcto. Pensó que iba a tener que conformarse con algo que no iba con ella, hasta que se puso el vestido “Mercer” y comenzó a llorar, entonces supo que iba a ser ese.

LA BODA

Si algo tenía claro la pareja era que quería un estilo simple y clásico y, por supuesto, montaña y una temática natural para su boda. Tras dar muchas vueltas buscando el lugar idóneo, eligieron un albergue con ambiente de Colorado, que representaba, ni más ni menos que su vida cotidiana. Un sitio singular y de fácil acceso para todos los invitados.

Tuvieron una breve ceremonia católica un lunes, anterior a la celebración con invitados, que fue el sábado.

Tatiana y Taylor optaron por una boda íntima, con pocos invitados, de las que ya os hablamos la semana pasada, ¡súper tendencia para este 2020!, y con la que consiguieron ahorrar en los gastos.

LAS FLORES

Las flores elegidas tanto para el ramo como para la decoración del lugar fueron: eucalipto, flores blancas, hojas de magnolia, flores naranjas y amarillas de temporada y vegetación mixta.

Fueron su mayor inversión, a Tatiana le encantan las flores y quería acercarse lo máximo posible a representar la naturaleza, ya que es una de sus pasiones: acampar, caminar,…

LA DECORACIÓN

Los colores elegidos para la decoración su boda fueron: verdes, blancos y tonos grises, creando una atmósfera elegante, atemporal y romántica.

El gris y el verde bosque son algunos de los colores favoritos de la pareja, por lo que eligieron manteles grises, con vegetación a modo de camino de mesa, con toques de flores blancas y hojas de magnolia. Esta última elegida por Tatiana, ya que le recuerda a Georgia, estado en el que creció.

A destacar, como toque personal, una pieza de madera que Taylor hizo a mano para que los invitados firmaran en ella, a modo de libro de firmas. Además, utilizaron una maleta que su abuela le había comprado a Tatiana hacia un tiempo, a la que el padre de Tatiana le cortó una ranura para que los invitados dejaran caer sus tarjetas, ¡quedó chulísimo!

La maleta y algunas fotos de sus padres y abuelos fueron algunos de los toques personales y sentimentales que quisieron ponerle a su boda.

EL MENÚ

Ambos habían estado en bastantes bodas, y generalmente se iban con hambre de todas. Por lo tanto, no querían que ese fuera el caso en su boda, así que, la elección fue una buena barbacoa. Y, teniendo en cuenta la enorme barbacoa del lugar, seguro que no se quedaron con hambre.

LA TARTA

Pusieron mesa de postres, así que el pastel era de solo dos capas: semillas de amapola y almendras con glaseado de crema de mantequilla batida y limón con glaseado de amaretto. El exterior era simplemente blanco, con hojas de Aspen que caían y un “Cake Topper” simple.

 

El equipo:

Vestido: Sareh Nouri/ Velo: Gwendolyn por Maggie Sattero/Zapatos: Jimmy Choo/ Pendientes, horquillas y brazalete – Swarovsk/ Vestidos de damas de honor: Lulus/ Traje del novio: Hugo Boss/ Zapatos del novio: Magnanni/ Traje de padrinos: Theblktux/ Tarta: Sugarplum Cake Shop/ Comida: Buffalo Gals Catering de Colorado Springs/Fotógrafo: Tamara Gruner/ Lugar de la ceremonia: Albert’s Lodge en Spruce Mountain Ranch, Larkspur CO/ Entretenimiento: DJ David Moore con TH Entertainment.

@SophiaRussell

 

 

 

 

 

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